2.6. Qué observar y registrar después

Después de cada práctica completarás un registro breve.

El registro no sirve para ponerte una nota.

Sirve para recoger lo ocurrido de una manera suficientemente clara y poder revisar el proceso a lo largo de varias prácticas.

Registra al terminar, no durante

Siempre que sea posible, completa el formulario cuando haya finalizado el tiempo acordado.

No interrumpas continuamente la escena para escribir o comprobar respuestas.

Durante la práctica observa.

Después registra.

No busques una memoria perfecta

No necesitas recordar cada segundo.

Recoge lo principal:

  • qué escena trabajaste;
  • cuánto miedo había aproximadamente antes de empezar;
  • cuál fue el miedo más intenso;
  • cómo te encontrabas al finalizar;
  • si pudiste entrar en la escena;
  • qué intentos de control aparecieron;
  • si interrumpiste o completaste el tiempo;
  • qué descubriste;
  • si existe alguna dificultad que deba revisarse.

La intensidad es solo una parte

Las puntuaciones de miedo pueden ayudar a observar cambios, pero no determinan por sí solas el resultado.

Dos prácticas con la misma intensidad pueden ser muy diferentes.

En una puedes haber pasado todo el tiempo intentando controlar la respiración.

En otra puedes haber observado el miedo sin responder inmediatamente.

Por eso también recogeremos lo que hiciste y lo que aprendiste.

Describe los intentos de control

Marca o explica si durante la práctica:

  • intentaste distraerte;
  • suavizaste la escena;
  • buscaste tranquilidad;
  • vigilaste el cuerpo;
  • controlaste la respiración;
  • comprobaste cuánto tiempo faltaba;
  • terminaste antes;
  • cambiaste de escena;
  • intentaste forzar más miedo;
  • repetiste la práctica fuera de pauta.

No se trata de respuestas correctas o incorrectas.

Son datos para comprender cómo funciona tu círculo.

Registra el descubrimiento principal

Puedes completar una frase como:

  • «Me he dado cuenta de que…»
  • «Lo que más me ha costado ha sido…»
  • «He notado el impulso de…»
  • «La escena ha cambiado cuando…»
  • «Pensaba que ocurriría…, pero durante la práctica…»
  • «Todavía necesito revisar…»

El descubrimiento puede ser pequeño.

No tienes que obtener una gran conclusión después de cada práctica.

Completa el registro una sola vez

Evita volver repetidamente para:

  • corregir una puntuación;
  • buscar una respuesta más adecuada;
  • comprobar si has sido exacto;
  • comparar inmediatamente con todas las prácticas anteriores;
  • intentar ofrecer una imagen mejor de tu evolución.

La primera respuesta suficientemente aproximada suele ser útil.

Continúa con tu día

Después de registrar, vuelve a la actividad prevista.

No necesitas pasar el resto del tiempo analizando la práctica.

La revisión más amplia se hará cuando hayas completado el bloque indicado.

Idea clave

Registrar no es vigilarte.

Es dejar una huella sencilla de lo ocurrido para poder observar el camino completo sin depender únicamente de cómo te sientes en un momento concreto.