S 6.7.Revisar lo aprendido y decidir la siguiente ruta
Mirar el conjunto, no una sola práctica
Después de varias prácticas llega el momento de revisar qué ha ocurrido.
No se trata de decidir si lo has hecho bien o mal.
Se trata de observar:
- si detectas antes la urgencia;
- si puedes iniciar alguna pausa;
- si aparece margen antes de responder;
- si existen alternativas reales;
- si la conducta sigue sintiéndose inevitable;
- si la pausa se ha vuelto rígida;
- qué recurso puede ayudarte ahora.
Una práctica aislada puede dar una imagen poco clara.
Por eso conviene revisar el conjunto sin ignorar cualquier señal de seguridad que requiera atención inmediata.
El objetivo de esta revisión no es obtener una nota. Es decidir qué necesita mantenerse, ajustarse, detenerse o abordarse por otra vía.
El miedo no es la medida principal
Durante las prácticas puedes haber sentido mucho miedo.
Eso no demuestra por sí solo que S6 no haya sido útil.
También puede ocurrir lo contrario:
- sentir poco miedo;
- pero responder automáticamente;
- no detectar alternativas;
- utilizar la pausa como control;
- repetir para asegurarte.
Por eso no valoraremos el proceso únicamente por:
- el miedo inicial;
- el miedo máximo;
- el miedo final;
- el tiempo que tardó en bajar;
- la facilidad de la situación.
La pregunta central es:
¿Ha aparecido algún margen entre la urgencia y la respuesta?
Y después:
¿Ese margen permitió alguna alternativa real o la conducta siguió sintiéndose inevitable?
No todo cambio significa lo mismo
Al revisar tus prácticas conviene distinguir tres situaciones.
Cambio puntual
Apareció una diferencia en una ocasión concreta.
Por ejemplo:
- detectaste antes la urgencia;
- interrumpiste la conducta un instante;
- consideraste otra opción;
- respondiste de una forma diferente.
Es información útil, pero todavía no permite saber si el cambio se repetirá.
Cambio emergente
La diferencia empieza a aparecer en varias prácticas, aunque todavía sea inestable.
Por ejemplo:
- unas veces recuerdas la pausa y otras no;
- algunas veces aparece una alternativa;
- la respuesta sigue siendo automática, pero algo menos inevitable;
- puedes decidir en ciertas situaciones, pero no en otras.
Cambio más consolidado
El margen aparece con mayor regularidad y no depende de una única situación.
Por ejemplo:
- detectas antes la urgencia en distintos contextos;
- puedes utilizar o no la pausa;
- aparecen varias opciones;
- la respuesta final depende más de la situación que de una orden interna;
- no necesitas repetir para comprobar.
No es necesario alcanzar un cambio completamente consolidado para que S6 haya sido útil.
Pero tampoco conviene presentar una diferencia puntual como si el problema ya estuviera resuelto.
Señales de que puede estar apareciendo margen
Puede estar apareciendo algún cambio cuando:
- detectas antes el impulso;
- recuerdas la pausa con mayor frecuencia;
- puedes iniciarla, aunque sea brevemente;
- observas qué respuesta intenta ponerse en marcha;
- aparece alguna alternativa;
- disminuye la sensación de urgencia absoluta;
- puedes modificar el paso sin sentir que todo está perdido;
- unas veces utilizas un apoyo y otras no;
- puedes salir o pedir ayuda sin convertirlo automáticamente en fracaso;
- sientes menos necesidad de actuar de inmediato.
Una o dos de estas señales pueden aportar información importante.
Pero no demuestran por sí solas un cambio estable.
Una pausa previa no demuestra una elección completa
Puede ocurrir que:
- notes la urgencia;
- hagas una pausa;
- utilices un apoyo, salgas, llames o detengas la actividad.
Esto puede indicar que apareció algún margen.
Sin embargo, todavía conviene revisar:
- si existieron alternativas reales;
- si la conducta seguía sintiéndose imprescindible;
- qué función cumplió;
- qué ocurrió inmediatamente después;
- si se repitió el mismo patrón en otras situaciones.
La pausa puede haber introducido una interrupción sin que la automaticidad haya desaparecido por completo.
Señales de que la automaticidad sigue siendo alta
La respuesta puede seguir siendo muy automática cuando:
- recuerdas la pausa después de actuar;
- no detectas señales previas;
- sales, llamas o compruebas antes de darte cuenta;
- no aparece ninguna alternativa;
- la urgencia funciona como una orden;
- la misma conducta se repite siempre;
- la pausa apenas modifica el proceso;
- el apoyo sigue sintiéndose imprescindible;
- la situación continúa siendo demasiado exigente.
Esto no significa que debas esforzarte más.
Puede indicar que:
- la pausa necesita ajuste;
- la conducta elegida no es la mejor diana;
- la situación es demasiado grande;
- el mantenedor principal pertenece a S4 o S5;
- S6 no es el recurso prioritario en este momento;
- necesitamos más información.
Comprobar si la pausa se ha vuelto rígida
La pausa deja de ser flexible cuando empiezas a pensar:
- “Tengo que hacerla siempre.”
- “Debo contar exactamente.”
- “Si no la hago, ocurrirá algo.”
- “Necesito repetirla para asegurarme.”
- “No puedo actuar hasta completarla.”
- “Tiene que hacer bajar el miedo.”
- “Si no sale perfecta, debo empezar otra vez.”
En ese momento puede estar funcionando como una nueva conducta de seguridad.
No significa que hayas hecho algo mal.
Significa que conviene revisar si el recurso debe:
- simplificarse;
- modificarse;
- dejar de utilizarse temporalmente;
- sustituirse por otra intervención.
También importa poder no utilizar la pausa
Una señal de flexibilidad no es solo poder hacer la pausa.
También puede ser:
- no necesitarla en determinadas situaciones;
- recordarla sin sentirte obligado a utilizarla;
- utilizar otro recurso más adecuado;
- actuar directamente cuando existe una respuesta clara y segura;
- dejarla fuera cuando no aporta información.
La pausa no debe convertirse en un paso obligatorio antes de cada decisión.
Un recurso es más flexible cuando puedes utilizarlo o no, según la situación.
Revisar si el cambio se ha generalizado
Puede ocurrir que la pausa funcione en una situación, pero no en otras.
Por ejemplo:
- consigues detectar la urgencia en una tienda;
- pero no en el transporte;
- puedes frenar una llamada;
- pero no una comprobación corporal;
- aparece margen con acompañante;
- pero no cuando estás solo.
Esto no invalida el cambio.
Indica que todavía debemos conocer:
- en qué contextos aparece;
- dónde no aparece;
- qué condiciones lo facilitan;
- qué situaciones siguen limitadas.
La generalización no debe darse por supuesta.
Revisar si ha cambiado algo en tu vida
S6 no se valora únicamente por la pausa.
También conviene observar si el margen recuperado ha tenido alguna consecuencia en tu vida.
Por ejemplo:
- retomas una actividad;
- completas una microacción;
- reduces una interrupción;
- decides con menos urgencia;
- utilizas apoyos con mayor flexibilidad;
- dejas de evitar alguna situación;
- te recuperas antes después de un episodio;
- participas más en una actividad importante.
Puede aparecer margen sin que todavía haya un cambio claro en la vida cotidiana.
En ese caso, quizá convenga conectar S6 con otra ruta.
Cuándo puede ser útil mantener S6
Puede tener sentido mantener el mismo diseño cuando:
- la pausa empieza a aparecer;
- todavía es inestable;
- unas veces puedes iniciarla y otras no;
- la práctica sigue siendo segura;
- no existe ritualización;
- aporta información nueva;
- el tamaño parece proporcionado;
- la respuesta se siente algo menos inevitable.
Mantener no significa repetir indefinidamente.
La práctica debe seguir aportando información o margen.
Cuándo puede ser útil ajustar S6
Puede convenir ajustar cuando:
- la pausa es demasiado grande;
- la señal aparece demasiado tarde;
- la situación es excesivamente difícil;
- trabajas varias respuestas a la vez;
- te bloqueas;
- cuentas rígidamente;
- utilizas la pausa para hacer bajar el miedo;
- aumenta la vigilancia corporal;
- sientes presión para permanecer;
- no aparecen alternativas;
- la práctica se ha vuelto mecánica.
El ajuste se decide con tu psicólogo.
No necesitas cambiar varias cosas a la vez ni repetir inmediatamente para comprobar.
Cuándo puede ser útil volver a S4
Puede ser útil volver a S4 cuando:
- ya aparece cierto margen;
- puedes iniciar una acción;
- la principal dificultad sigue siendo evitar situaciones;
- necesitas recuperar actividades importantes;
- el siguiente paso consiste en diseñar una microacción proporcionada.
En ese caso, S6 puede haber cumplido una función:
permitirte actuar con algo más de margen.
Pero haber conseguido una pausa no significa automáticamente estar preparado para ampliar una actividad.
La microacción debe diseñarse y revisarse en S4.
Cuándo puede ser útil volver a S5
Puede ser útil volver a S5 cuando:
- detectas antes el impulso de utilizar un apoyo;
- el apoyo sigue siendo un mantenedor importante;
- necesitas distinguir apoyo necesario de apoyo rígido;
- existe margen para revisar su función;
- cualquier cambio debe hacerse de forma gradual y segura.
S6 ayuda a observar el impulso y la respuesta.
S5 se ocupa de revisar la función y el uso del apoyo.
La pausa no autoriza por sí sola a reducirlo o retirarlo.
Cuándo puede ser útil pasar a S7
S7 está orientada a:
- mirar el camino recorrido;
- reconocer qué ha cambiado;
- identificar qué haces ahora de forma diferente;
- observar qué intentos de protección han perdido fuerza;
- reconocer tu participación en el cambio;
- distinguir lo que ha mejorado de lo que todavía necesita atención.
Puede tener sentido activarla cuando:
- existe suficiente información sobre el recorrido;
- han aparecido cambios relevantes en una o varias áreas;
- conviene integrar lo aprendido;
- necesitas reconocer qué recursos te han ayudado;
- todavía hay aspectos pendientes que deben quedar claramente identificados.
No es necesario haber realizado S6 para acceder a S7.
Tampoco completar S6 conduce automáticamente a S7.
La decisión depende del conjunto del proceso terapéutico.
Cuándo conviene detener y revisar
Conviene detener las prácticas y hablar con tu psicólogo cuando:
- existe empeoramiento claro y mantenido;
- aparecen síntomas físicos nuevos o diferentes;
- aumenta el bloqueo;
- la pausa se convierte en obligación;
- necesitas repetirla para sentirte seguro;
- utilizas medicación no pautada, alcohol u otras sustancias;
- cambias por tu cuenta medicación o apoyos;
- te sientes obligado a aguantar;
- no puedes continuar;
- no sabes si la situación es segura.
Busca atención prioritaria si:
- existe peligro real;
- aparecen síntomas que requieren valoración médica;
- tienes ideas de hacerte daño;
- aparecen pensamientos de no querer vivir;
- sientes que no puedes mantenerte seguro.
No es necesario esperar a completar varias prácticas ante una señal de riesgo.
Cuando todavía no hay información suficiente
A veces las prácticas no permiten decidir todavía.
Puede ocurrir que:
- haya pocas oportunidades;
- las situaciones sean muy diferentes;
- no recuerdes bien lo ocurrido;
- existan datos contradictorios;
- una práctica haya sido muy distinta de las demás;
- todavía no sepamos qué función cumple la conducta.
En ese caso, la siguiente ruta puede ser:
- recoger alguna práctica más;
- aclarar una pregunta concreta;
- revisar el diseño;
- ensayar en sesión;
- no tomar todavía una decisión.
No saber aún qué ruta conviene también es una conclusión válida.
Preguntas para revisar tu recorrido
Sobre la urgencia
- ¿La detecto antes?
- ¿Sigue pareciendo una orden absoluta?
- ¿Puedo distinguirla de una necesidad real?
Sobre la pausa
- ¿Consigo iniciarla?
- ¿Abre alguna opción?
- ¿Se ha vuelto rígida?
- ¿Puedo no utilizarla cuando no es necesaria?
Sobre la elección
- ¿Aparecen alternativas reales?
- ¿La conducta sigue sintiéndose inevitable?
- ¿Respondo de forma diferente según la situación?
- ¿Decido o solo justifico después lo que ocurrió?
Sobre la vida cotidiana
- ¿He recuperado alguna actividad?
- ¿Interrumpo menos?
- ¿Utilizo apoyos con mayor flexibilidad?
- ¿Sigue existiendo una limitación importante?
Sobre la siguiente ruta
- ¿Necesito mantener S6?
- ¿Conviene ajustar?
- ¿La prioridad está en S4?
- ¿La prioridad está en S5?
- ¿Es momento de integrar el recorrido en S7?
- ¿Falta información?
- ¿Debemos detener y revisar?
Posibles siguientes pasos
Después de revisar las prácticas, tu psicólogo puede proponerte:
- mantener el mismo diseño;
- ajustar una sola variable;
- recoger más información;
- ensayar la pausa en sesión;
- elegir otra situación;
- volver a una microacción de S4;
- revisar un apoyo en S5;
- mantener S6 como recurso puntual;
- activar S7;
- utilizar otra intervención;
- detener temporalmente el trabajo.
La decisión no la toma una puntuación, un formulario ni un informe automático.
La toma tu psicólogo contigo, utilizando toda la información disponible.
Qué significa que S6 haya sido útil
S6 no necesita conseguir que desaparezca el miedo.
Puede haber sido útil si ahora puedes pasar, aunque no siempre, de:
“El miedo apareció y actué antes de darme cuenta.”
a:
“El miedo apareció, detecté algo de la urgencia y apareció algún margen para responder.”
En algunas situaciones ese margen será mínimo.
En otras permitirá considerar varias opciones.
Y en otras quizá todavía no aparezca.
El cambio importante no consiste en hacer siempre una pausa perfecta.
Consiste en que la respuesta deje de estar completamente gobernada por la automaticidad.
Para quedarte con una sola idea
S6 no termina porque hayas aprendido a aguantar. Termina, se ajusta o se conecta con otra ruta cuando la revisión muestra qué margen has recuperado, qué automaticidad permanece y qué necesita ahora tu proceso.
