2.1. Qué es la Peor Fantasía

La Peor Fantasía es una práctica imaginativa breve y estructurada.

Consiste en reservar un momento concreto para imaginar voluntariamente una escena relacionada con aquello que temes que pueda suceder cuando aparece el pánico.

Por ejemplo, una persona puede temer:

  • marearse en un supermercado y no poder salir;
  • notar el corazón muy rápido y pensar que algo grave está ocurriendo;
  • perder el control mientras conduce;
  • desmayarse delante de otras personas;
  • quedarse atrapada en una cola;
  • no poder respirar correctamente;
  • hacer el ridículo;
  • necesitar ayuda y que nadie pueda prestársela;
  • sentirse desorientada lejos de casa.

Habitualmente, cuando aparece una imagen como estas, la persona intenta cortarla cuanto antes.

Puede decirse:

  • «No pienses en eso».
  • «Tengo que tranquilizarme».
  • «Esto no puede pasar».
  • «Voy a distraerme».
  • «Tengo que comprobar que estoy bien».
  • «Necesito salir de aquí».

La Peor Fantasía cambia temporalmente esa dirección.

En vez de esperar a que la imagen aparezca por sorpresa y luchar contra ella, eliges acercarte voluntariamente a una escena concreta durante el tiempo acordado.

No es pensar en todos tus miedos a la vez

No necesitas imaginar muchas situaciones diferentes ni reunir todas las cosas que temes.

Trabajarás con una escena definida.

Esa escena tendrá:

  • un lugar;
  • unas sensaciones;
  • una historia de peligro;
  • una consecuencia temida;
  • una respuesta que normalmente utilizarías para protegerte.

Por ejemplo:

«Estoy esperando en la cola de un supermercado. Empiezo a notar inestabilidad. Pienso que voy a desmayarme delante de todos, que no podré salir y que nadie sabrá qué hacer».

Esta escena es más útil que una idea general como:

«Voy a sentir ansiedad».

La práctica trabaja con la película concreta del miedo, no únicamente con la palabra ansiedad.

No es una situación real

Durante la Peor Fantasía no tienes que acudir realmente al lugar que temes.

No tienes que conducir, subir a un ascensor, entrar en un centro comercial ni realizar una actividad física para provocar sensaciones.

Eso correspondería, en caso de estar indicado, a otro tipo de trabajo terapéutico.

En este módulo trabajarás con una escena imaginada.

No es provocar síntomas

No necesitas respirar de una manera especial, hiperventilar, contener el aire, hacer ejercicio ni intentar producir mareo, palpitaciones o falta de aire.

La tarea consiste en imaginar la historia que cuenta el miedo, no en generar deliberadamente síntomas físicos.

¿Qué cambia cuando te acercas voluntariamente?

Cuando evitas una imagen, esta suele presentarse como algo que no puedes mirar.

Cuando reservas voluntariamente un tiempo para observarla, comienza a convertirse en una experiencia que puedes delimitar.

No sabes de antemano cuánto miedo aparecerá ni cómo evolucionará.

Lo importante es que durante unos minutos la imagen deja de decidir cuándo aparece y tú eliges acercarte a ella de forma consciente y limitada.

Idea clave

La Peor Fantasía no pretende que te guste el miedo.

Pretende ayudarte a descubrir que puedes observar la historia que cuenta sin tener que escapar automáticamente de ella.