TEMA 3.2. Resultado, respuesta y aprendizaje

Al revisar una experiencia de miedo solemos mezclar varias cosas.

Para entender mejor lo ocurrido, conviene separarlas.

1. El resultado: qué hizo el miedo

El resultado describe cómo evolucionó la experiencia.

Por ejemplo:

  • el miedo aumentó;
  • se mantuvo parecido;
  • subió y después bajó;
  • cambió mucho de una práctica a otra;
  • se volvió menos dominante;
  • resultó difícil identificar una tendencia.

El resultado no explica por sí solo todo lo ocurrido.

2. Tu respuesta: qué pudiste hacer tú

Aquí observamos tu forma de actuar frente al miedo.

Por ejemplo:

  • empezaste la práctica aunque te costara;
  • permaneciste un poco más;
  • terminaste alguna práctica;
  • observaste una sensación sin intervenir inmediatamente;
  • reconociste una petición del miedo;
  • interrumpiste, pero comprendiste qué te llevó a hacerlo;
  • pediste una ayuda previamente acordada;
  • todavía te resultó difícil permanecer.

No buscamos una respuesta perfecta. Buscamos observar si apareció algún margen de elección.

3. El aprendizaje: qué comprendes ahora

El aprendizaje es aquello que empiezas a ver con mayor claridad sobre cómo funciona tu miedo.

Por ejemplo:

  • «Mi miedo me pide escapar».
  • «Cuando noto el corazón, empiezo a comprobar».
  • «Intento controlar la respiración sin darme cuenta».
  • «Necesito saber enseguida si la ansiedad está bajando».
  • «Puedo permanecer más de lo que pensaba».
  • «Convierto la práctica en un examen».
  • «Busco una salida antes de empezar».
  • «Todavía no sé explicar bien lo que ocurre».

Decir «todavía no lo sé» también es una respuesta válida. Significa que puede ser necesario revisar la experiencia con más calma.

Ejemplo completo

Una persona podría decir:

«El miedo subió bastante, pero conseguí terminar. Me di cuenta de que mi primer impulso era abrir los ojos y comprobar el pulso».

En esta frase aparecen tres elementos:

  • Resultado: el miedo aumentó.
  • Respuesta: permaneció hasta terminar.
  • Aprendizaje: identificó la comprobación corporal.

Otro ejemplo

«El miedo bajó, pero estuve toda la práctica intentando relajarme y mirando si ya estaba mejor».

Aquí:

  • Resultado: el miedo disminuyó.
  • Respuesta: intentó controlarlo continuamente.
  • Aprendizaje: la necesidad de comprobar sigue teniendo fuerza.

Idea central destacada

El resultado, tu respuesta y el aprendizaje pueden avanzar a ritmos diferentes.

Puede haber:

  • poco cambio en el miedo y mucho aprendizaje;
  • reducción del miedo, pero pocos cambios en la forma de responder;
  • una respuesta nueva, aunque todavía exista bastante malestar;
  • dudas que necesiten una revisión conjunta.

Qué interesa realmente

La pregunta no es solamente:

«¿Bajó mi miedo?»

También interesa preguntar:

«¿Qué hice cuando apareció?»

«¿Qué intentó hacer el miedo para volver a dirigir la situación?»

«¿Qué comprendo ahora que antes no veía?»

Cierre del tema

En el último tema veremos cómo se utiliza esta información para elegir el siguiente movimiento terapéutico.