7.4. Qué hago ahora de una forma diferente
S7 · CONSOLIDACIÓN
Qué hago ahora de una forma diferente
Una de las mejores formas de reconocer el cambio es observar cómo respondes ahora cuando aparece el miedo. Puede que algunas sensaciones sigan siendo desagradables, pero quizá ya no haces exactamente lo mismo que antes.
ANTES PODÍA OCURRIR ASÍ
“Haz algo ahora mismo”
Antes, quizá reaccionabas sin apenas margen
Cuando el miedo aparecía, puede que todo ocurriera muy deprisa: notabas una sensación, la interpretabas como peligrosa, intentabas controlarla, buscabas una salida, pedías ayuda, comprobabas o dejabas de hacer lo que estabas haciendo.
No era una decisión tranquila. Era más bien una reacción urgente. Y tú intentabas protegerte como podías.
MÁS OPCIONES
Ahora puede haber más de una respuesta posible
No necesitas una respuesta perfecta. Lo importante es que empiecen a existir alternativas.
- Observar antes de actuar.
- Reducir una comprobación.
- No pedir tranquilidad de inmediato.
- Continuar con una actividad cuando tiene sentido.
- Utilizar un apoyo porque lo eliges y no porque parezca imprescindible.
- Cambiar de plan sin sentir que has fracasado.
- O simplemente reconocer que no estás obligado a responder siempre del mismo modo.
A veces ese margen será de unos segundos. Otras veces será simplemente darte cuenta de que tienes más de una opción.
Lo importante no es la pausa en sí. Lo importante es que la respuesta deje de ser completamente automática.
UN EJEMPLO
La salida puede dejar de ser la única respuesta
Imagina que antes, al notar mareo en una tienda, salías inmediatamente.
Ahora quizá notas el mareo, te asustas y miras hacia la salida, pero no reaccionas necesariamente de la misma manera. Puedes continuar parte de la compra, observar qué necesitas y decidir qué hacer.
Puede que continúes
Quizá terminas la compra o haces una parte más de lo que estabas haciendo.
Puede que decidas salir
Salir puede ser una decisión válida si no es simplemente la única respuesta automática disponible.
La diferencia importante no es únicamente cuánto tiempo te quedaste. La diferencia puede estar en que ahora existe más margen de elección.
FLEXIBILIDAD, NO OBLIGACIÓN
Cambiar la respuesta no significa obligarte
Responder de otra manera no significa forzarte, ignorar lo que sientes ni demostrar que eres fuerte.
- Continuar puede ser útil.
- Reducir una conducta de seguridad puede ser útil.
- Pedir ayuda de una forma menos dependiente puede ser adecuado.
- Utilizar un apoyo porque realmente lo necesitas puede ser razonable.
- Modificar una actividad puede tener sentido.
- Y algunos días decidir parar también puede ser válido.
La pregunta útil es: “¿Estoy eligiendo o estoy obedeciendo automáticamente al antiguo círculo?”
SEÑALES DE MÁS FLEXIBILIDAD
Algunas diferencias que pueden estar apareciendo
Menos amenaza inmediata
Interpretas menos sensaciones como una señal de peligro urgente.
Menos automatismo
El escape o la retirada dejan de ser siempre la primera y única respuesta.
Menos comprobación
Controlas menos el cuerpo, compruebas menos o buscas menos confirmación.
Menos dependencia rígida
Necesitas menos determinadas personas, objetos o condiciones para poder decidir.
Retomas antes tu vida
Después de un momento difícil, recuperas antes una actividad o decisión importante.
Varias respuestas posibles
Puedes actuar de distintas maneras según la situación, en vez de repetir siempre la misma respuesta.
Estos cambios pueden parecer pequeños, pero pueden indicar que el problema está perdiendo rigidez.
NO NECESITAS HACERLO PERFECTO
Una respuesta antigua puede reaparecer sin borrar el cambio
ANTES
- Escapabas siempre.
- Comprobabas repetidamente.
- Necesitabas siempre compañía.
AHORA
- Algunas veces continúas y otras decides salir.
- Algunas veces puedes dejar de comprobar.
- En determinadas situaciones puedes decidir actuar sin compañía.
El cambio no consiste en no repetir nunca una conducta antigua. Consiste en que deje de ser la única respuesta disponible.
UNA DIFERENCIA MUY IMPORTANTE
ANTES
“Sentía que no podía hacer otra cosa.”
AHORA
“Sé que tengo opciones.”
Puede que el miedo siga insistiendo. Pero ya no tiene por qué ser la única voz disponible.
OTRA POSIBLE TRAMPA
Cuidado con buscar la respuesta perfecta
Puede aparecer una nueva pregunta: “¿cuál es la forma correcta de reaccionar?”. Si se vuelve rígida, esta pregunta también puede convertir el proceso en un examen.
En vez de buscar “la respuesta correcta”, pregúntate: “¿Esta respuesta amplía mis opciones o vuelve a hacer más rígido el antiguo círculo?”
- Escapar siempre puede reforzar evitación.
- Comprobar constantemente puede aumentar la duda.
- Pedir tranquilidad repetidamente puede aumentar dependencia.
- Aplicar siempre una técnica de una única manera puede volver rígido incluso un recurso útil.
- Disponer de varias respuestas suele aumentar flexibilidad.
Flexibilidad no significa improvisar sin criterio
Tener más opciones no significa hacer cualquier cosa. Algunas decisiones pueden seguir dependiendo de tu situación médica, de indicaciones profesionales, de la seguridad real o de las circunstancias concretas del momento.
La autonomía no consiste en rechazar toda ayuda. Consiste en que el miedo deje de imponer automáticamente una única respuesta.
ANTES DE CONTINUAR
Busca una diferencia concreta en tu forma de responder
“Antes, probablemente habría…”
“Esta vez hice…”
No importa si la diferencia fue pequeña. Puede haber sido comprobar menos, pedir menos tranquilidad, continuar con una actividad, utilizar un apoyo de otra manera o simplemente reconocer que tenías más de una opción.
Ese pequeño cambio puede mostrar que ya no respondes siempre desde el mismo lugar.
