0.1. Qué ocurre cuando aparece el pánico

El pánico es una reacción muy intensa del cuerpo y de la mente.

Puede aparecer de golpe y provocar sensaciones como:

  • corazón acelerado;
  • presión en el pecho;
  • falta de aire;
  • mareo;
  • temblores;
  • sudor;
  • hormigueos;
  • sensación de irrealidad;
  • miedo a desmayarte, perder el control o que te ocurra algo grave.

Estas sensaciones son reales y pueden asustar mucho.

Pero hay una idea importante:

Sentir una alarma muy intensa no significa siempre que exista un peligro real.

El sistema de alarma del cuerpo

Tu cuerpo tiene un sistema natural de protección.

Si aparece un peligro, el corazón late más deprisa, la respiración cambia, los músculos se preparan y tu atención se concentra en reaccionar.

El problema aparece cuando esa alarma se activa en una situación que no es peligrosa o ante una sensación corporal que tu mente interpreta como amenaza.

Es parecido a una alarma de humo que suena porque se ha quemado una tostada:

  • la alarma suena de verdad;
  • el susto es real;
  • pero no hay un incendio.

Con el pánico puede ocurrir algo parecido. El cuerpo activa una alarma muy potente, aunque no exista el peligro que imaginas en ese momento.

Intensidad no significa necesariamente peligro

Una sensación puede ser muy intensa y no ser peligrosa.

Por ejemplo, el corazón puede acelerarse al correr, la respiración puede cambiar al subir escaleras y el cuerpo puede temblar cuando estás nervioso.

En el pánico, estas sensaciones suelen interpretarse rápidamente como una señal de que algo malo está ocurriendo.

Eso aumenta todavía más el miedo.

Lo más importante

Tener pánico no significa que seas débil ni que estés exagerando.

Significa que tu sistema de alarma está reaccionando con mucha intensidad.

En este programa no te pediremos que luches contra tu cuerpo ni que elimines toda ansiedad. Primero vamos a comprender cómo funciona el miedo en tu caso.

Idea clave

El pánico se siente como peligro, pero una sensación intensa no demuestra por sí sola que estés en peligro.